Al final, me he decidido a empezar a lo grande así, como haceis algunas... con varios proyectos a la vez. Total, es verano y las tardes son muy largas.
Aquí os presento otra versión del Elise Shawl en color maquillaje. (sí, ya se que mi aloe está algo escaso de agua). El chal era para una amiga. Ella me dejó unos vestiditos de fiesta con toda la confianza y quería agradecerle de una manera especial ese gesto. Así que no me lo pensé dos veces y le escogí este favorecedor color que combina con cualquier cosa que lleve puesta. Este chal ya está en manos de su dueña, quien espero que lo disfrute mucho estas vacaciones.
Como ya os dije en la entrada anterior, encontré un diseño fantástico para una colcha de niño (aquí) y aunque en principio pensé dejar el tejido de la manta para cuando haga más frío, al final no pude resistirme. Son pequeños grannies y aunque sea lana, se teje bien. Así que los voy haciendo poco a poco mientras descanso un poquito por las tardes después del trabajo. Estos son los colores que elegí. La autora está haciendo su mantita en algodón (porque es para un bebé), con 3 tonos de azul y 3 de verde. Yo he variado a lana (me interesa que abrigue) y además he incluido 2 tonos de lila.
Y¿¿ a que no sabeis qué encontré en la tienda cuando fuí a buscar las lanas???? Mirad el escaparate, mirad:
Siiiiiii!!!!!!!! es mi Elise Shawl!!! me lo pidió para adornar un poquito y mostrar las posibilidades del hilo. jejejje Ya hay quien ha preguntado por él. Uy!! nunca he vendido nada de lo que he tejido. No sabría ni qué precio ponerle! Desde luego, ese turquesa no lo vendo!
Estos días también aproveché para ordenar las lanas y madejitas que tenía por casa. Encontré muchos ovillitos pequeños de colores vivos de un antiguo proyecto que se quedó en ufo. Así que las estoy reciclando en una vistosa flor hippie que ví aquí. Bueno, en realidad son dos flores. Las estoy tejiendo a la vez: una para mi hija (que le gusta el rosa) y la otra para mi sobrina (que le gusta el lila).
Este proyecto lo dejo para los ratitos de tejer en el patio cuando ya está anocheciendo, antes de cenar. Es muy agradable tejer a esa hora, en la terraza, tranquilamente, escuchando los sonidos que llegan del parque cercano. Casi una terapia.
Hola!! ¿Alguien más tiene la sensación de que el verano no ha llegado todavía?
Me refiero al verano de descanso.
Aunque donde vivo estamos asaditos de calor, y los niños terminaron el colegio y todas las extraescolares (que nos dan más tiempo por las tardes), yo sigo trabajando en mi jornada normal, así que madrugo mucho y no vuelvo a casa hasta cerca de las 16'00h.
Estos días ando algo agotada. Se ha puesto en marcha una nueva ley de financiación sanitaria y se ha modificado la manera de pagar por los medicamentos. Esto ha creado un cierto revuelo entre la gente a la que atiendo (trabajo con médicos). Todo son preguntas de cómo va a afectar a cada uno esa ley.
En general, una vez explicada, la gente lo está aceptando muy bien, pero siempre hay quien se muestra esquivo y paga con nosotros su mal humor. Al final del día eso hace que volvamos a casa con una mochila extra cargadita de cabreos ajenos.
Claro, así cuando llego a casa sólo tengo ganas de descansar y descansar....
Pero todo no van a ser cosas poco agradables. Hay muchas cosas buenas que ocurren cada día y de las que hay que disfrutar y alegrarse.
Hace un par de días, vino a mi centro de trabajo un buen amigo, Jon Larrañaga. Este hombre es todo un ejemplo de superación. Alguien en quien deberíamos mirarnos cada vez que sentimos una puntada de desesperanza. Tras sufrir una grave enfermedad, fué transplantado de los dos pulmones. Para celebrar que ha vuelto a nacer y para agradecer a esa familia anónima su gesto de generosidad, se subió a una bicicleta y está consiguiendo grandes méritos. Os animo a seguirle tanto (aquí), en su página web, como en su facebook. Seguro que os dará mucho que pensar sobre vosotros mismos.
Esta pequeña que aparece en la foto, nació también hace poco días. Sus papás la trajeron al centro para poner los pendientes y hacer las primeras revisiones. Y la trajeron orgullosos, vestidita como una princesa con la primera ropita que le crocheteó la abuela. No pude resistirme a hacerle una foto para vosotros. Fijaos en ese detalle de las sandalias de verano, con tira entre los deditos y todo. Totalmente a la moda!!
Y los proyectos.. bueno, los proyectos!!!!! Aquí os presento la terraza de mi ático. Poco a poco va tomando forma.. pero muy poco a poco. Para dejarla a nuestro gusto, necesitamos ese dinero que ahora no se puede gastar. Así que vamos tirando de imaginación y de paciencia. Cuando esté terminada (un año de estos) será un estupendo lugar donde descansar por las tardes de verano. Un día os hablaré a cerca de este ático.
Como os he dicho, no he podido adelantar muchos proyectos, pero sí he podido leeros mucho. Me he enriquecido con vuestros blogs, me han encantado vuestras ideas. He soñado pasear por los verdes alrededores de Attic24, y me he maravillado con un proyecto que ya he añadido a la cola.
Se llama "Northen Star" (Estrella del Norte) y es un diseño de Karen, una genial tejedora que imagina mundos llenos de burbujas de ganchillo. Podeis visitar su blog pinchando aquí.
En un ratito saqué esta muestra que me ayudará a planificar aquel proyecto que tenía pendiente de hacer: una manta-patchwork para mi hijo. ¡¡Se la debo!!
Espero pronto poder enseñaros alguna cosita más. Mientras... besotes para todos!!
Dicen que no hay canelones como los que hace mamá.
En mi caso es cierto. Bueno, los que hacía mi madre eran riquísimos y por desgracia faltó antes de que yo pudiera aprender a hacerlos. Pero.. para algo más que para hablar mal de ellas, están las suegras, verdad??
Los canelones que hace mi suegra están buenísimos. Hechos con todo el cariño del mundo, cada vez que viene a visitarnos un par de veces al año, se preocupa por cocinar durante un día entero y dejarnos el congelador provisto. Luego sólo tenemos que sacar las unidades que necesitamos, hacer una buena bechamel y hornear.
Puede que me digais que esta comida tiene raíces italianas, pero yo os hablo de la tradición de hacer canelones por Navidad en Cataluña, de donde soy oriunda.
Tengo muy presente el recuerdo de las fiestas navideñas con mi madre en los fogones rustiendo la carne, cociendo la pasta, triturando el relleno...
Como os decía, en Cataluña era costumbre muy arraigada cocinar para Navidad una buena "Escudella i Carn d'olla", un cocido típico de la tierra del que se aprovechaba toda la carne para, el día después -San Esteban-, hacer los canelones. Hoy día se compra la carne especialmente para ellos, y cada casa tiene su toque.
Yo os voy a contar el "toque" de la mía.
Ah! y eso de añadir paté como hacen algunas para ahorrar tiempo, está prohibido!!
INGREDIENTES.
Placas de pasta para canelones (preferiblemente de las que se tienen que cocer)
3/4kg de Ternera tierna para guiso.
1/2kg de carne magra de cerdo.
1/4kg de pechuga de Pavo o Pollo.
2 o 3 tiras de panceta (tocino).
300gr. de salchicha
2 cebollas grandes.
2 dientes de ajo picados.
2 o 3 zanahorias.
1kg. (lata) de tomate triturado natural.
Aceite.
Sal.
Coñac.
Salsa Bechamel.
Queso rallado.
Debes cortar toda la carne a taquitos e ir rustiéndola en una cazuela (calcula que te quepa todo!) con un poco de aceite y a fuego lento, removiendo a menudo para que no se pegue. De esta manera conseguirás que quede suave y melosa.
Con mucha paciencia toda la carne quedará doradita. Entonces debes flambear con el coñac. Remueve hasta que se evapore el alcohol y una vez se apague la llama, añade los ajos, la cebolla a cascos y la zanahoria finita.
Dejar cocer hasta que la verdura esté tierna.
Llega el momento de añadir el tomate y seguir cocinando a fuego lento. Rectifica de sal y añadir pimienta al gusto.
Cuando esté, dejar reposar y enfriar.
En frío, picar toda la carne en un robot o picadora y rellenar las placas de pasta, haciendo canutillos.
Llegados a este punto, tienes dos opciones, cocinarlos y consumirlos....... o hacer como yo, congelarlos tal cual para consumirlos más tarde.
Luego, en un momento de necesidad, o un domingo en el que no tengas ganas de cocinar, con sólo añadir una buena bechamel, listo!
Este es el resultado final, y eso que estos eran congelados!!!! Quién lo diría????!!!!
Y de postre....... mmmmmmmmm de postre!!!! rica fruta del tiempo, cogida de los árboles de la huerta de Murcia. Yo estoy rodeada de ella.
Esta que veis aquí son Brevas, Ciruelas, Albaricoques y Melocotones chatos (o "de broche", que le gustaba decir a mi abuela).
Llegados aquí, os dejo. Me voy a un ensayo. ¡¡¡¡Me han admitido en el coro de cámara de mi coral!!!! Uff, es una gran responsabilidad, los ensayos son totalmente diferentes, hay que preparar las obras en solitario y cantarlas en solitario también. Así que... chau! no me demoro más. Os dejo con lo que estamos preparando, delicioso! exquisito.. que disfrutéis!