UA-34319126-1 El jardín de mi secreto.

16 de agosto de 2011

El Parque Güell a cuatro colores.

Como os decía en la entrada anterior sobre dibujo, les regalé a mis amigos holandeses Alain e Hiromi la entrada del Parque Güell realizada a cuatro colores.

Cuando pensé en reabrir este blog, le pedí a Alain que me enviara escaneado el dibujo para poder mostrarlo. Y el, ha accedido rápidamente a mi petición. Así que aquí os lo dejo, como muestra de que se puede hacer.


Rojo, azul y amarillo son los colores primarios de los que salen el resto. El negro es para regular la luz (añadir sombras).
Por cierto, ¿sabíais que cuando la luz (blanca) 'toca' un objeto, ese objeto absorbe todos los colores y refracta sólo el que podemos ver? Por eso, el blanco es el color que contiene todos los colores (los refracta a la vez), y el negro es el que no tiene ninguno (los absorbe todos). De ahí que vestir de negro de más calor que vestir de blanco.

A mis amigos Alain Plasschaert e Hiromi Fuji, un besazo enorme!! Tengo muchas ganas de volver a veros.

The Jukebox

15 de agosto de 2011

Con un lápiz y dibujando... ¡¡se pasa el tiempo volando!!

Desde bien pequeñita descubrí que dibujar no se me daba mal. Quizá por eso mis padres me apuntaron a unas clases de pintura al óleo en las que (además de hacer amiguitos) aprendí nociones básicas de luz, color, dibujo, procedimiento al pintar...
Me encantaba pintar.
Pero tener siempre en casa preparado el caballete no era posible, y montar y desmontar, poner, limpiar y quitar todos los utensilios para un ratito era demasiado engorroso. Ni que decir tiene que mantener tarros con trementina y barnices además de engorroso era bastante peligroso. Así que acabé arrinconando los pinceles.
Cuando llegué a la universidad, en la asignatura de dibujo, me pidieron varios estudios gradualmente más complicados, hasta que llegó la copia al natural. Daba igual de qué (si naturaleza viva o muerta) pero tenía que ser copiado sin transferencia de ficha. Sólo valía la observación y un lápiz.

Escogí una figura que todavía ronda por la casa de mis padres, me puse música.. y empecé pensando que sería una tarea imposible.


El resultado me sorprendió a mi misma. Fuí capaz de terminar sin demasiados retoques y sin romper la hoja una sóla vez.
Y si.. con los lápices de colores podía dibujar y PINTAR igual que con los óleos, y además llevármelos a todas partes.. eso había sido una gran conquista.

Cayó en mis manos este libro, y pensé que podía intentarlo.
Soy bastante autodidacta. He aprendido muchas cosas sola, leyéndolas de libros y manuales.
El libro es muy asequible. Empieza con dibujos sencillos, explicando técnicas muy resultonas y efectistas.
Recuerdo que uno de los ejercicios era dibujar a todo color, dos vistas del Parque Güell de Barcelona sólo utilizando los colores primarios más el negro (negro, azul, amarillo y rojo). ¿¿Imposible??, no. Esos dos dibujos que conseguí terminar, ahora cuelgan en un rincón de la casa de mis amigos Alain e Hiromi en Den Bosch (Holanda).

Me crecí. Tengo que reconocerlo. Si era capaz de conseguir unos cuadros tan coloridos con sólo 4 colores, ¿qué pasaría si utilizaba los 36 restantes de la caja?
Pues tenía que intentarlo, aunque el proyecto propuesto para dibujar por el autor del libro tenía miga: el retrato de su nieta.
Seguí las instrucciones paso a paso y no fué difícil conseguir este resultado:


Lo malo, o lo bueno que tienen los retos es que por difíciles que parezcan, cuando los acabas eres incapaz de quedarte ahí; siempre necesitas subir otro escalón. Ese escalón llegó cuando mis padres celebraron sus bodas de plata. Tenía que hacerles un regalo y no tenía dinero para comprarles nada importante como ellos se merecían. Así que me acordé del señor Parramón y de sus enseñanzas, y me aventuré a hacerles unos retratos.
Pero eso, os lo enseñaré en otro momento.

Dos mantillas de recién nacido.

Como veis hasta ahora, todo lo que os subo al blog tiene relación con las cosas de mi casa.
Estas son las dos mantillas que les hice a mis hijos para su canastilla de recién nacidos.

La niña nació en primavera, así que se la tejí en algodón. Es un pico triangular que también sirve de chal para un adulto.


El niño necesitó una que abrigara más, porque nació para el invierno. Así que la suya fué de lana suave y bien calentita.


Es del mismo tamaño que la anterior, pero esta es cuadrada. También está hecha a punto de jersey.

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